Entrenamiento

Fases de recuperación tras haberse lesionado

¿Te has lesionado algún músculo entrenando? Todo tiene solución ¡No te preocupes! En este artículo vamos a hablar acerca de las diferentes fases por las que tendrás que atravesar para una buena recuperación, además de las partes de nuestro cuerpo donde es más común lesionarse y los suplementos que agilizarán el proceso.


Introducción: Lesión en el entrenamiento


Al llevar a cabo movimientos repetitivos con carga extra, cualquier descontrol nos puede llevar a dañar algún músculo, tendón, hueso o ligamento.

Las lesiones se consideran un daño en la morfología o en la estructura de alguna parte de nuestro cuerpo, que disminuye la función o capacidad de este, ocasionado por un daño interno o externo.

Este daño se puede producir en cualquier parte de nuestro cuerpo, pero nos vamos a centrar en las más importantes;

1. Músculos

Nuestro cuerpo está formado por nada menos que por 639 músculos encargados de producir movimiento. Estos están formados por células, fibras musculares, agua, minerales y glucógeno. El músculo se puede lesionar de diferentes niveles y formas, con mayor gravedad como es el desgarre muscular o de menor importancia como las microrroturas fibrilares, que se suelen dar después de un duro entrenamiento, conocidas como las agujetas.

recuperación muscular

2. Ligamentos

Los ligamentos son una banda de tejido tendinoso la cual tiene la capacidad de unir dos huesos y estabilizar las articulaciones. Suelen dañarse al sufrir un estiramiento excesivo que les impide regresar a su posición inicial. Existen 3 grados de lesión, según su gravedad.

3. Tendones

Los tendones se encuentran situado al final de cada hueso y músculo. Se conocen como tejido conectivo y la lesión más frecuente es la inflamación del tendón (tendinitis) provocada normalmente por los excesos de cargas durante el entrenamiento.

4. Huesos

El sistema óseo del ser humano está formado por 206 huesos. Con un estilo de vida saludable estos suelen presentar una estructura fuerte y densa, aunque con el paso de los años, la densidad ósea suele disminuir debido a la osteoporosis. Las lesiones más frecuentes en esta parte del cuerpo son las fracturas.

Estas son las partes del cuerpo que se suelen dañar con más frecuencia. Sin embargo, también existe la posibilidad de lesionarnos una zona que afecta a una combinación de huesos, tendones, ligamentos o músculos.

Una vez explicado las partes donde nos podemos lesionar, vamos a profundizar acerca de las diferentes fases de recuperación, a niveles generales, ya que si entramos a especificar según el tipo de lesión, sería demasiado complejo y extenso.


Fases de recuperación tras haberse lesionado


1. Reparación

Al sufrir un daño en alguna parte del cuerpo, el organismo comienza a transportar a la zona afectada distintas células y sustancias para evitar que la zona se infecte y conseguir eliminar el tejido dañado. La zona lesionada comienza a hincharse e inflamarse por la acumulación de este fluido.

La inflamación es algo doloroso pero forma parte del proceso de reparación habitual, por lo tanto tómatelo como un aviso que te da tu cuerpo para detener el ejercicio y recuperarte, antes de que tu lesión se agrave.

 

2. Proliferación

Cuando alcanzamos el grado máximo de inflamación estaremos atravesando la proliferación, momento en el cual se produce un callo en la zona dañada para poder reconectar el tejido dañado.

3. Remodelación

Una vez formado el callo, el organismo comienza a remodelar el tejido dañado con las células adecuada. Esta fase es ¡Muy importante! Si no realizamos correctamente este proceso, nuestra lesión se puede alargar aún más en el tiempo.

Lamentablemente, por muy buena remodelación que realice nuestro cuerpo, el tejido dañado nunca será tan fuerte como el que había antes de que se produjese el daño, por eso también hay que prestarle gran atención a la siguiente fase.

4. Rehabilitación

Ya tenemos la zona preparada para comenzar a rehabilitarla a través de movimientos, al presentar células débiles hay que asegurarse de ponerse en manos de profesionales que conozcan al grado de la lesión, para que de esta forma la zona dañada logre recuperar la resistencia y fuerza que ha perdido en el proceso de recuperación.

Cada fase de la lesión tiene un tiempo determinado dependiendo de su gravedad. El proceso de recuperación no es el mismo en una rotura de muñeca que en la de un desgarre en el tríceps. Además, también influye el nivel de circulación sanguínea siendo esta mejor en el músculo, en comparación a los ligamentos o tendones.

Suplementos que favorecen la recuperación


Suplementos que favorecen la recuperación


Los suplementos son productos a base de extractos naturales, no sintéticos y que no producen efectos perjudiciales como los fármacos que habitualmente se usan para tratar cualquier lesión, como es el caso del Ibuprofeno, el cual aporta más inconveniente que ventajas a largo plazo.

Recurrir a productos naturales que ya de por sí se generan y se sintetizan dentro de nuestro cuerpo, será mucho más beneficioso y conseguiremos resultados más favorables de cara a recuperar o evitar una lesión.

Los mejores suplementos para recuperar una lesión son:

  • Metilsulfonilmetano (MSM): El MSM se utiliza principalmente para calmar el dolor de las articulaciones y el tejido corporal. Esto se debe a que mejorar la flexibilidad de las paredes de las células y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo.
  • Sulfato de Glucosamina y Condroitina: La glucosamina se produce de forma natural en el cuerpo y ayuda a mantener el tejido conectivo y los cartílagos. La condroitina también se encuentra de forma natural en las articulaciones, donde ayuda al cuerpo a atraer fluidos al cartílago.
  • Magnesio: El magnesio es un mineral esencial para la producción de energía, la contracción muscular, la trasmisión de impulsos nerviosos y la mineralización de los huesos. Tiene una relación muy directa en la formación del colágeno, podríamos decir que funciona en cierto modo como precursor. Insuficiencias de magnesio están muy asociadas con la artritis y la osteoporosis, patología que degrada el sistema óseo.

Conclusiones


El cuerpo es una máquina inteligente y casi perfecta, pero a veces sufre lesiones en alguna de sus partes. Esto nos obligará a estar un período de descanso, para recuperarnos correctamente, donde atravesaremos sus cuatro fases (Reparación, proliferación, remodelación y rehabilitación) las cuales deben ser respetadas para una correcta recuperación y evitar futuras lesiones.

Una alimentación saludable y los suplementos mencionados anteriormente, agilizarán el proceso de recuperación.

Tómate la recuperación como unas vacaciones que el cuerpo te está pidiendo para seguir con tu ritmo habitual y cuando menos te lo imagines, estarás de vuelta a tus entrenamientos con la energía renovada.

Referencias

-Optimal Nutrition for Injury Recovery by Lyle McDonald. First edition. 2017. Chapter 2.

Escrito por Aitor Ferrón

Entrenador Personal / Nutricionista deportivo

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Aitor Ferrón

Aitor Ferrón

Escritor y Embajador Oficial

Soy entrenador personal y monitor de musculación. Apasionado y adicto a un estilo de vida saludable, donde la constancia, el esfuerzo y el sacrificio van unidos para alcanzar a cualquier objetivo. Los límites los ponemos nosotros y la pregunta que te hago yo es ¿Hasta donde estás dispuesto a llegar?


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