Nutrición

¿Cómo comer sano? 20 consejos para reeducación alimentaria

Comer es un placer, pero también puede ser un arma de doble filo. Saber cómo comer sano cada día y poder llevarlo a la práctica es el paso necesario para disfrutar de una vida saludable.

Nos preocupa nuestro aspecto físico, pero también nuestra salud, así que, si queremos mantenernos en nuestro peso ideal o mejorar la salud en general, primero debemos aprender qué pasos seguir para mantener una dieta saludable.

Muchas enfermedades como la diabetes II, la hipertensión o la obesidad están directamente relacionadas con una mala alimentación mantenida durante años.

La reeducación alimentaria es el paso para mejorar la salud y perder peso, ya que es un proceso que cambiará tus hábitos alimenticios para siempre. Aquí tienes 20 consejos que te ayudarán a dar el paso hacia la buena alimentación.

Cómo comer sano


20 consejos para reeducación alimentaria

reeducación alimentaria

1. Mantén la constancia en la alimentación

La reeducación alimentaria consiste en esto. No se trata de una dieta temporal, se trata de cambios y de aprender a alimentarse correctamente “para siempre”.

Así que no vale cambiar una o dos semanas el tipo de alimentación, porque recuerda que “la constancia es fundamental para que el resultado sea el deseado”.

2. Bebe agua

No hace falta decir que el agua es necesaria para la vida, pero lo es. Está bien beber otros líquidos a lo largo del día, pero la mayor ingesta de líquidos debe ser agua.

El agua garantiza que nuestro organismo funcione como es debido y no puede escasear nunca en una alimentación saludable.

3. Mejor té y café que refrescos azucarados

Hay una regla muy simple; “No bebas calorías”. Nunca contamos con las calorías que bebemos, pero están ahí, y las bebidas azucaradas están cargadas de azúcar.

El café es una buena opción y es rico en antioxidantes, pero si eres sensible a la cafeína hay otras opciones, el té, por ejemplo, tiene menos cafeína que el café y también es rico en antioxidantes.

4. Evita el azúcar

Tenemos el paladar acostumbrado a sabores extremadamente dulces, y el paladar también se reeduca. Elige edulcorantes naturales o simplemente acostúmbrate a los sabores naturales. Las opciones “sin azúcares añadidos” siempre son mejores.

5. Elige aperitivos saludables

A todos nos apetece de vez en cuando comer galletas, barritas, helados… hazlo, pero elige siempre las opciones saludables y más naturales.

Las cremas o mantequillas de frutos secos por ejemplo, siempre y cuando sean simplemente de frutos secos y nada más, son una opción muy natural y saludable rica en proteínas y grasas saludables.

6. Lee las etiquetas de los alimentos

Esto es fundamental para saber si un alimento que nos venden como “saludable”, realmente los es. Saber interpretar las etiquetas es también necesario para controlar lo que realmente ingieres.

7. Come más verduras

Las verduras deben ser siempre el compañero fiel de nuestros platos. Tienen pocas calorías, son una excelente fuente de fibra y de micronutrientes ya que nos aportan vitaminas y minerales específicos.

8. La fruta, entera mejor que en zumo

Las frutas son ricas en antioxidantes, vitaminas, fibra y fructosa (azúcar). Lo ideal es consumirlas enteras, ya que nos beneficiamos de todo lo que nos ofrecen.

Cuando hacemos zumo con la fruta, necesitamos más de una pieza para conseguir un vaso, por lo que ya estamos tomando más fructosa de la que consumiremos con una sola pieza, y además, al eliminar la pulpa estamos perdiendo parte de la fibra.

Por eso es mucho mejor tomar la pieza entera que en zumo, aun así, si te apetece un zumo, que sea natural y no de brick.

Cómo comer sano sin dieta

9. Añade grasas saludables

Todas las grasas no son iguales y nuestro organismo necesita grasas para su buen funcionamiento.

Elige las grasas “buenas” y tu cuerpo te lo agradecerá, los frutos secos nos ofrecen grasas saludables, el aguacate, el aceite de oliva o el aceite de coco son opciones fantásticas para la dieta.

10. Más proteína vegetal

Las grasas que nos aportan los alimentos de origen vegetal son insaturadas y los vegetales no tienen colesterol. Al mismo tiempo que estamos consumiendo proteína, ingerimos fibra, vitaminas y minerales.

11. Añade legumbres

Las legumbres son muy saciantes y además son muy nutritivas. Son grandes aliadas de la salud y están consideradas la carne de los veganos y vegetarianos por su gran aporte de proteína vegetal.

12. Elige carne blanca

El consumo de carne blanca se considera más saludable que el de carne roja porque, aunque poseen valores nutricionales similares, las carnes blancas contiene menos grasa y menos purinas. Consumir 4 veces al mes carnes rojas será suficiente.

13. Date caprichos

Por supuesto todos necesitamos darnos algún capricho, es humano. Pero en este caso el equilibrio es la clave. Un postre o una “comilona” de vez en cuando no es perjudicial, pero consumirlos de forma continuada… ya lo sabéis.

14. Productos más naturales

No se trata de no comer nada que vaya envasado, se trata de priorizar los alimentos naturales.

15. Más productos orgánicos

Los productos orgánicos pueden ser de origen animal o vegetal. El beneficio de estos productos es la seguridad de que no contienen residuos químicos.

Los productos orgánicos no contienen conservantes, aditivos, plaguicidas o fertilizantes y en el caso de alimentos de origen animal, no hay rastro de medicamentos ni hormonas.

16. En la variedad está el gusto

La variedad lo es todo en la alimentación. Somos muy afortunados de tener tantos alimentos y tan variados a nuestro alcance.

Hacer uso de todos esos alimentos nos asegura una alimentación variada y equilibrada, lo que se resume en una alimentación saludable.

17. Planifica tus comidas

Esto te ayudará a crear un menú variado de modo que no caigas en la tentación de comer cualquier cosa rápida y poco saludable. Crear un menú semanal o como más te guste, te ayudará a preparar las comidas con tiempo.

18. No te saltes comidas

Si es por falta de tiempo, dedica un rato de tu tiempo libre a preparar esas comidas que haces fuera de casa.

Saltarse las comidas es un error muy recurrente que hace que lleguemos a la siguiente comida hambrientos o que acabemos comiendo cualquier cosa que tengamos a mano.

Cómo comer sano y hacer ejercicio

19. Realiza actividad física

Siempre acorde a tu edad, a tu condición física a tu trabajo… La actividad física constante está íntimamente relacionada con una alimentación sana. Mantenerte activo es fundamental para una reeducación alimentaria exitosa.

20. Mantén la constancia en la alimentación

Volvemos al punto de partida, sí, así es. Mantén la motivación para mantener la constancia.

Puede ser para bajar de peso, por problemas de salud o simplemente para mejorar la calidad de vida, pero recuerda que la reeducación alimentaria consiste en cambios permanentes que influirán positivamente en nuestra calidad de vida.

Y recuerda…

La clave para aprender y saber cómo comer sano, no es otra que las ganas de cambiar para mejorar tu vida, porque si mejoras tu salud, mejorarás tu calidad de vida.

La reeducación alimentaria empieza por uno mismo, tener un compromiso propio y concienciarse de que es un proceso que exige tiempo y dedicación. Las herramientas son accesibles para todos, encuentra tu motivación y lánzate al cambio.

¡Cambia de hábitos y cambiarás tu vida!

Escrito por Vanessa Ricarte

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Vanessa Ricarte

Vanessa Ricarte

Escritora y FitChef

Soñadora, divertida y algo trasto, pero con las ideas claras. Amante de la vida (sana) y el fitness. Apasionada de la fotografía. ¡Me divierto inventando recetas y disfruto comiéndolas!


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