0 Cesta

No hay artículos en tu cesta actualmente

Embajadores

Perderlo todo buscando la perfección | La historia de Stephanie | 8 millones de clientes

Estamos celebrando que ya somos 8 millones de clientes.

 

Stephanie, una entrenadora personal y defensora del amor propio, nos lleva a través de su desastroso viaje hacia una mente y un cuerpo sanos.

Stephanie

Había gente que me decía: “¿Por qué comes tan poco?”, a lo que yo respondía que simplemente comía con moderación. Esa fue mi principal equivocación desde el principio, en el preciso instante en que decidí que solo podía comer ciertas cosas y eliminar muchas otras de mi dieta.

Llegó un punto en el que el déficit calórico era cada vez más y más grande, y yo no paraba de perder más y más grasa. Empecé a contar las calorías que consumía y sencillamente me obsesioné. Lo del conteo de calorías está bien para algunos atletas, pero yo no era ninguna atleta.

Ahora, cuando lo recuerdo solo puedo pensar: ¿por qué lo hacía? Realmente es adictivo, muy adictivo.

 

Te llegas a obsesionar porque realmente piensas que te está funcionando y quieres más. No quería cambiar la forma de alimentarme o de entrenar porque realmente no sabía cómo hacerlo. Me asustaba el hecho de pensar que podía engordar.

En aquella época, estaba con mi novio y no salíamos a comer a no ser que yo pudiera contar las calorías de lo que iba a comer y conociese cada nutriente de la comida. Era algo que me superaba y siempre acababa llorando.

Siempre tuve un problema de autoestima que no me dejaba confiar en mí misma. Cuando pedíamos comida para llevar, arrasaba con todo porque obviamente tenía mucha hambre y, en ese momento, me comía todo lo que me pusieran delante. Luego me quedaba allí sentada llorando arrepentida por haber comida tanto.

Hubo una época en la que incluso perdí la menstruación y medí mi nivel de grasa corporal en una de esas máquinas: tenía menos del 10% de grasa corporal.

Perdí el deseo sexual, lo cual terminó con nuestra relación porque yo solo pensaba en que tenía que ir a entrenar.

Tampoco podía mantener una conversación que no fuera sobre el gimnasio o la comida.

 

Empecé a entrenar para llegar a ser entrenadora personal, y llegué al nivel 2. En el curso, cuando estábamos estudiando la composición corporal y temas relacionados con eso, el profesor me dijo que yo estaba fácilmente por debajo del 10% de grasa corporal.

Aunque yo ya lo sabía, cuando me lo dijo el profesor me pareció extraño porque entendí que ya era algo muy obvio, pero yo me veía genial.

Me miraba en el espejo y pensaba: “¡mira, si hasta tengo los abdominales marcados!”, y ahora, cuando me acuerdo de eso me da miedo, porque veo que estaba realmente enferma.

Precisamente ayer me hice fotos de mi cuerpo y las comparé con las fotos de aquella época y me puse a llorar, porque si en aquel entonces me hubiera visto como soy ahora, me hubiera vuelto loca. Ahora gasto entre 4 y 6 tallas más que antes.

Lloré porque realmente vi que he ganado mucho peso, pero así me siento feliz y ya no tengo ese miedo que tenía antes.

 

Lo que más quiero ahora es hacer entender que ganar peso está bien, porque la gente se centra mucho en perder peso, perder grasa y ganar masa muscular, lo que también está muy bien, pero tampoco hay nada de malo en tener algo de grasa, de hecho, la necesitamos para vivir.

No es que por aquel entonces quisiera tener una talla 39, pero empecé a entrenar y me mudé a Bournemouth, donde descubrí que allí no había mucho que hacer. Empecé a ir mucho más al gimnasio y así empezó todo.

Cuando empecé a entrenar y a ver resultados, quería levantar más peso. Ahora tengo ese mismo objetivo, pero sé que si quiero levantar más peso, necesito comer mucho más.

De lo único que culpo a las redes sociales es de promover siempre la pérdida de peso. Se insiste mucho y es algo malo para las chicas más jóvenes, sobre todo si ya parten de la base de que no les gusta su cuerpo y ven ese tipo de campañas.

Hoy en día, me hace muy feliz que haya personas como Alice Liveing que dicen cosas como: “mírame, soy entrenadora personal y entreno con pesas, pero me he ido de vacaciones y no he entrenado durante seis días, y me siento muy bien”.

En la actualidad hay mucha información y se fomenta mucho la vida saludable y el ejercicio, tan solo tienes que asegurarte de comer bien. Todo el mundo no tiene que tener los abdominales marcados.

Historia de Stephanie

Pasé por una etapa en la que no comía nada en absoluto. Perdí a mi niñera y eso fue un golpe muy duro. Para mí, fue la primera muerte en mi familia y la quería mucho, después casi pierdo a mi madre. Estuvo en coma durante una semana y no sabíamos qué había pasado.

Siempre huía de los problemas y, cuando pasaba algo así, me distanciaba porque emocionalmente no me podía controlar.

Empecé a comer para calmar mis emociones y acabé comiendo en exceso. Mis padres se dieron cuenta de lo que pasaba, pero no hicieron nada al respecto porque había perdido tanto peso que incluso se alegraron de que estuviera comiendo más.

Me despertaba al día siguiente, volvía a entrenar y lo subía enseguida a Instagram. Puedo identificar perfectamente cuando me había pasado comiendo el día de antes porque se me hinchaba la cara por el exceso de azúcar.

Si veo una de esas fotos ahora, seguramente diría: “Ese día lo pasé mal, seguro”.

 

Reservé unas vacaciones de dos semanas para mí sola en un “todo incluido”: desayuno, comida y cena. Pasé de un extremo al otro, así que, en esas vacaciones tuve que volver a controlarme y pasar un poco de hambre.

Aprendí a disfrutar de la comida en lugar de arrasar con todo lo que tenía delante para luego arrepentirme, porque eso no es para nada saludable.

Tuve que armarme de valor y decir: “Ahora depende de ti porque aquí no hay nadie más para ayudarte, y toda esta comida te está esperando. Así que, tú verás lo que haces”.

Mandaba mensajes a mis padres todos los días diciéndoles que lo estaba haciendo bien, incluso un día llamé a mi madre y le dije: “No te lo vas a creer mamá, parece una tontería, pero me he dejado un poco de comida en el plato”.

A día de hoy, mis padres me han reconocido que en aquella época estaban muy preocupados, pero no sabían qué decirme o qué hacer conmigo, porque todo el mundo creía que estaba en plena forma. Es decir, estaba en plena forma, pero también estaba muy enferma.

Personalmente, creo que es bueno hablar de eso ahora, pero también es bueno que la gente entienda que muchas personas no saben lo que hacemos cuando estamos solos en casa. Publicaba fotos en Instagram luciendo six pack, pero acababa de perder a mi novio, a mi niñera, mi madre estaba en coma y yo estaba comiendo en exceso.

Para mí, el momento decisivo fue cuando casi pierdo a mi madre, porque realmente me di cuenta de que la vida es corta.

Por ejemplo, me preocupaba por mi comida cuando acababa de perder a mi novio, a mi niñera y casi a mi madre. Era realmente ridículo.

 

Ahora, puedo seguir disfrutando de lo que hago y de entrenar, pero no tengo que obsesionarme. Si fuera una atleta o quisiera competir en la categoría bikini, entonces sí, contaría los macros, pero soy una chica sana que come bien y me mantengo activa. Eso es todo lo que quiero ser.

Mi novio y yo estuvimos mucho tiempo sin hablar, pero ahora dice que vuelvo a ser la persona que era antes porque me ve otra vez feliz y sin aquella ansiedad. Ahora dice: “Me gusta la persona que eres ahora; esta es la persona de la que yo me enamoré”.

Es muy importante que no te creas todo lo que ves en las redes sociales. Por favor, concéntrate en ti y si crees que estás cayendo en esa trampa, habla con alguien y pide ayuda. No te imaginas lo mucho que alivia el simple hecho de hablar con alguien.

Tienes amigos, familiares y personas que te apoyan por una sencilla razón, porque eres una persona increíble. Me molesta mucho saber que aún hay personas que están pasando por lo que yo pasé.

Valora lo que tienes y no caigas en ese error.

¿Te ha gustado la historia de Stephanie? Descubre el resto de historias de superación personal de nuestros clientes aquí.

Nuestros artículos están redactados con fines educativos e informativos, jamás deberán tomarse como una consulta médica. Si fuera necesario, en su lugar visite a su médico o a un profesional antes de comenzar a utilizar suplementos o hacer cambios en su dieta.

Traducido por Rubén Del Toro



Evangeline Howarth

Evangeline Howarth

Escritora y Experta

Evangeline ha sido deportista de competición desde muy joven. Como profesora de vela en RYA, sabe lo importante que es cuidar la alimentación cuando se desempeñan deportes extremos y de resistencia, sobre todo gracias a su experiencia en el equipo olímpico del Reino Unido y como capitana y entrenadora de un equipo universitario.

En su tiempo libre, a Evangeline le gusta practicar el running y correr maratones. Los fines de semana la podrás encontrar o bien practicando deportes acuáticos o haciendo senderismo por alguna montaña. Por las noches le encanta realizar sus entrenamientos HIIT o entrenar pierna en el gimnasio y cenar algo picante con muchas verduras.

Descubre más sobre la vida de Evie aquí.


33% de DESCUENTO | Código: MYP33 ¡En todos tus Favoritos! 💪🏼