Envío Gratis a partir de 55€ + 15% EXTRA para nuevos clientes Calidad al más alto nivel Mejores descuentos en la App 15€ por cada Amigo Referido
ENVÍO GRATIS DESDE 30€ + CAJA DE 6 PATATAS GRATIS DESDE 60€ | TERMINA EN:
DÍA
:
HORAS
:
MINUTOS
:
SEGUNDOS
SUPPLEMENTS

¿Fase de carga o ciclos de creatina? Cuánta creatina tomar al día

Claire Muszalski
Published: 23/09/26 Por Claire Muszalski
Dietista Registrada

Así que has decidido empezar a incorporar la creatina a tu rutina de suplementación. Sin embargo, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es cuándo tomar creatina según cuáles sean tus metas. 

Si has investigado antes sobre este suplemento, es muy probable que te hayas topado con conceptos como la «fase de carga de creatina» o los «ciclos de creatina», cuya información a veces puede resultar confusa. Estamos aquí para aclararlo todo y ayudarte a descubrir cómo hacer que la creatina funcione al máximo para ti. 

Ya estés en etapa de «definición», buscando «ganar masa muscular limpia» o simplemente tratando de mejorar tu rendimiento y salud, la creatina tiene un papel fundamental. Ahora bien, ¿cuál es la mejor forma de conseguir estas adaptaciones? Veámoslo. 

 Ir a:

 

Fase de carga de creatina

La idea detrás de la «fase de carga» es saturar las reservas musculares del organismo lo antes posible. Para realizar una fase de carga creatina, se consumen varias dosis al día durante unos 5-7 días con el fin de maximizar la cantidad almacenada en los músculos. Tras este periodo, se pasa a una dosis de mantenimiento para conservar estos niveles elevados a largo plazo. 

La fase de carga suele implicar el consumo de 20 a 25 g al día repartidos en tomas de 5 g; no obstante, los estudios indican que tomar más de 25 g diarios no aporta ningún beneficio significativo adicional.1

Por tanto, sobrecargar el organismo puede ser simplemente una forma costosa de tener que ir más veces al baño... Esta fase inicial de carga se complementa después con una dosis de mantenimiento de 3 a 5 g al día. 

Beneficios de la fase de carga de creatina

Seguir el protocolo de «carga» ofrece múltiples ventajas: 

  • Las reservas musculares alcanzan su capacidad máxima. 
  • Los estudios demuestran un incremento en la potencia (más repeticiones al máximo esfuerzo con menor descanso).2
  • Mayor producción de energía y una resíntesis más veloz de la fosfocreatina para prepararte para el siguiente entrenamiento.2

Hacer una fase de carga conlleva también un aumento de peso inevitable, de aproximadamente 2 kg durante los primeros 5 días tomando monohidrato de creatina. Esta ganancia inicial responde principalmente a la retención de agua intracelular; diversas investigaciones recientes señalan que, a más largo plazo (acompañado de entrenamiento de resistencia), este incremento podría mantenerse como masa muscular.1 Por ello, los deportistas en disciplinas con pesaje previo (boxeo, artes marciales mixtas, categorías de peso corporal) deben planificarla con cautela. 

En la actualidad se suele considerar la «carga» como la estrategia idónea para lograr las mejores adaptaciones; sin embargo, esto se explica en gran parte por el hecho de que cuenta con una cantidad de investigaciones científicas mucho más amplia que otros métodos. 

La toma constante

Aunque la fase de carga se postula como la pauta predilecta, cuando se compara con un protocolo continuado y más moderado (5 g al día), las diferencias apenas se aprecian una vez transcurridos los primeros 28 días. Esto ocurre porque una toma constante de 5 g diarios tarda unos 28 días en saturar por completo las reservas musculares hasta unos 160 mmol/kg.2

Seguir este método constante reúne notables ventajas: las molestias gastrointestinales asociadas en ocasiones a la fase de carga rara vez se presentan con dosis moderadas, y las ganancias finales son equivalentes, si bien requiere tener paciencia y planificar con antelación esos 28 días de margen inicial.

Ciclos de creatina

La otra alternativa que suele mencionarse a menudo en el gimnasio es realizar «ciclos» de creatina. En términos generales, existen dos variantes principales: la pauta de «12 semanas de toma y 2 de descanso» y la «carga intermitente» («pulse loading»). 

12 semanas de toma y 2 de descanso 

Consiste exactamente en lo que su nombre indica: suplementarse durante 12 semanas con unos 6 g al día, seguidas de un intervalo de descanso o «lavado» de 2 semanas. Este enfoque proviene de los primeros estudios en torno a la creatina, en los que se proponía ciclarla para conceder a los riñones un periodo de «reposo» frente a los niveles altos de creatina.3 Sin embargo, los estudios más recientes y a largo plazo han refutado la necesidad de ciclarla: las directrices actuales confirman que un consumo sostenido en el tiempo no perjudica la salud en sujetos sanos.2

El mayor inconveniente de esta estrategia es el descenso de los depósitos de fosfocreatina (PCr) y creatina en el músculo durante esas 2 semanas de descanso. Aunque los niveles no regresan totalmente a su punto inicial, hay que tener en cuenta que hacen falta unos 28 días para saturar las reservas sin una fase de carga; por lo tanto, aproximadamente un tercio de cada ciclo se gastará sencillamente en «rellenar» los depósitos musculares. 

Aun así, si prefieres ciclarla por tranquilidad, tus resultados no se verán perjudicados significativamente; tan solo requerirás algo más de tiempo para alcanzarlos. 

Carga intermitente («pulse loading»)

La carga intermitente es otra modalidad de ciclo que consiste en realizar cargas periódicas de 3 a 5 días con 20-30 g diarios repartidos en 4-6 tomas, espaciadas cada 3 horas. Esta pauta se repite cada 3 o 4 semanas con la intención de mantener al máximo los depósitos de PCr y creatina en el músculo esquelético. 

Diversos ensayos concluyen que tras una carga en este tipo de ciclo se abre una ventana de 4 a 6 semanas con concentraciones elevadas antes de que desciendan a su estado basal.4 De este modo, al recargar cada 3 o 4 semanas, se evita que los depósitos bajen por completo en algún momento. 

Pese a que las reservas permanecen altas, la falta de regularidad propicia oscilaciones y caídas inevitables en los depósitos, por lo que este método suele considerarse menos eficiente.  

Dosis múltiples fraccionadas

Un enfoque relativamente novedoso propone realizar una carga repartida en 20 tomas de 1 g consumidas cada media hora a lo largo de 5 a 7 días. 

Estudios recientes han vinculado este protocolo a una asimilación muscular más veloz de la PCr y la creatina. No obstante, se trata de una vía aún en fase preliminar que precisa de mayor evidencia. 

Además, aunque teóricamente pudiera resultar muy eficaz, resulta poco práctica para quien entrena a diario en el gimnasio y parece encajar mejor en el ámbito del deporte profesional. 

¿Cuándo deberías tomar creatina?

La respuesta rápida es que todavía no existe un momento unánime e indiscutible que sea el «mejor». El pilar fundamental al tomar creatina es la regularidad: ser constante día a día para saturar y preservar los niveles al máximo. 

Ahora bien, durante los días de entrenamiento, consumirla en torno a la sesión física se considera ideal. Aquí es donde surgen las discrepancias: hay posturas a favor de tomarla antes y otras de tomarla después del ejercicio; de ahí que a menudo se recomiende dividirla en dosis pequeñas que se incorporen con facilidad antes y después de entrenar. 

En lo que existe pleno consenso es en que tomar creatina junto a carbohidratos optimiza la captación por parte del tejido muscular esquelético. Sumarla a tu batido de antes o después del entrenamiento puede resultar beneficioso.

Conclusión

Si vas a empezar a consumir creatina, lo más recomendable es comenzar con una fase de carga para saturar tus depósitos musculares y, posteriormente, sostenerlos con una dosis diaria más moderada. Los ciclos de creatina pueden estructurarse de diversas maneras, pero lo esencial siempre será mantener la regularidad para conservar las reservas al máximo y sacarles el mayor partido. Aunque ingerirla con carbohidratos facilita su absorción, tomarla antes o después de entrenar dependerá de lo que te resulte más práctico. 

Asimismo, tiene todo el sentido descansar de la suplementación si te vas de vacaciones o te tomas un respiro en la dieta y los entrenamientos. 

No se ha constatado ningún efecto adverso sobre la función renal ni sobre la actividad enzimática endocrina en personas sanas (sin afecciones previas).
Claire Muszalski
Claire Muszalski Dietista Registrada

Claire es una dietista registrada mediante la Academia de Nutrición y Dietética y entrenadora de salud y bienestar certificada por el Consorcio Internacional del Entrenamiento de Salud y Bienestar. Tiene la carrera de biología y un master en dietética clínica y nutrición de la universidad de Pittsburgh.

Hablar y escribir sobre la alimentación y mantenerse en forma es parte de la vida de Claire, es algo que le llega al corazón y le encanta ayudar a otras personas a conseguir sus objetivos de salud y bienestar a partir de su propia experiencia.

Claire también es monitora certificada de Ciclo Indoor y le apasiona esa inyección de energía física y mental que le proporciona cada carrera y las clases de yoga. Cuando no está entrenando, se dedica a ayudar a los equipos deportivos de su ciudad natal en Pittsburgh o prepara deliciosas recetas para su familia.

Descubre más sobre la experiencia de Claire aquí.

    1. Hultman, E., Soderlund, K., Timmons, J. A., Cederblad, G., & Greenhaff, P. L. (1996). Muscle creatine loading in men. Journal of applied physiology81(1), 232-237. 
    2. Kreider, R. B., Kalman, D. S., Antonio, J., Ziegenfuss, T. N., Wildman, R., Collins, R., … & Lopez, H. L. (2017). International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 14(1), 1-18. 
    3. McKenna, M. J., Morton, J., Selig, S. E., & Snow, R. J. (1999). Creatine supplementation increases muscle total creatine but not maximal intermittent exercise performance. Journal of Applied Physiology87(6), 2244-2252. 
    4. Janssen, B. H., Lassche, S., Hopman, M. T., Wevers, R. A., van Engelen, B. G., & Heerschap, A. (2016). Monitoring creatine and phosphocreatine by 13 C MR spectroscopic imaging during and after 13 C4 creatine loading: a feasibility study. Amino acids48(8), 1857-1866. 

Artículos Relacionados