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Un ex jugador profesional de rugby cuenta su historia de superación de una lesión y de lucha contra el abuso de drogas

Aprovechando la llegada del Mes de la Salud Mental 2021, desde Myprotein queremos celebrar el impacto positivo que el fitness puede tener en el bienestar mental, y la mejor forma de hacerlo es escuchando historias reales de personas que han librado una batalla personal con su salud mental y han salido victoriosos. Esta es la historia de Tom Armstrong.

 

Tom se crio con el rugby

Tom Armstrong nació en Liverpool pero se mudó a la ciudad amante del rugby de St Helens cuando tenía 5 años, donde quiso probar suerte con el rugby, y vaya si lo hizo. Empezó a jugar al rugby en la escuela y acabó siendo jugador de nivel profesional; pero, de la noche a la mañana, lo que parecía una prometedora carrera en el mundo del rugby se convirtió en otro sueño roto por culpa de una lesión, y obviamente, su salud mental se vio resentida, muy resentida.

Para agravar aún más los problemas a los que se enfrentaba, diagnosticaron un cáncer a la mujer de Tom casi al mismo tiempo que su lesión y, por si fuera poco, nació su primer hijo, Atlas. El abuso de las drogas y el alcohol se convirtieron en estrategias de afrontamiento poco saludables. Tom no sabía qué hacer.

Después de tocar lo que él describe como “fondo”, Tom adoptó estrategias de afrontamiento saludables como la meditación y redescubrió el poder del fitness para la salud mental. Ahora, Tom ha corrido un ultramaratón, un triatlón, ha creado su propio negocio desde cero y hace poco que se acaba de mudar a una casa nueva con su mujer y su hijo.

Así empezó la historia de Tom:

 

Tom Armstrong

 

La lesión

Los deportistas suelen sufrir lesiones con bastante regularidad, pero hay una frase que ningún deportista quiere oír… “no podrás seguir jugando”.

A los 28 años, Tom sufrió una lesión de cadera debido a una malformación genética de las cabezas de los fémures que le producía bastante dolor. Para poder volver al terreno de juego más rápido, Tom se animó a operarse la cadera y dice: “Me operé pensando que todo iba a salir bien, pero en realidad sólo tienes un 10-20% de posibilidades de recuperación“. 12 semanas después, Tom empezó a sentir que algo no iba bien y en ese momento supo que ese era el final de su carrera. Nueve meses después, Tom se vio obligado a retirarse del rugby de competición de forma anticipada.

Lo más desgarrador para Tom fue saber que su lesión se podría haber solucionado con fisioterapia, pero operarse para volver más rápido al terreno de juego fue lo que le obligó a retirarse.

 

“¿Qué hago ahora?”

Después de que la vida le diera un giro de 360 grados, Tom se preguntó “¿qué hago ahora?”.

Tom tenía muy poca experiencia en el mundo laboral, así que no tenía muchas opciones; y todo pasaba mientras cuidaba de su mujer y de su hijo recién nacido.

Entonces llegó el fatídico año 2020 y con él la pandemia. Tom no pudo acogerse a ninguna prestación durante la pandemia porque acababa de invertir en la apertura de su propio gimnasio, lo que le convirtió en director de una empresa. Por si fuera poco, el acuerdo que tenía con su socio comercial se rompió de forma inesperada, lo que dejó a Tom sin ayuda del gobierno durante la pandemia, sin trabajo y con una increíble tensión emocional.

 

“Solo podía sobrevivir”

Mi mujer estaba enferma, no tenía ninguna ayuda del gobierno y fue como, ¿qué hago?”. Tom también padece TDAH del adulto (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), cuyo tratamiento son anfetaminas, algo de lo que empezó a abusar como vía de escape. Tom dice: “empecé con una pastilla al día, luego pasé a dos pastillas al día, luego a tres pastillas al día…“, recurriendo a su medicación para el TDAH para despertarse y pasar el día, y lo que le quedaba de la medicación de su operación de cadera para dormir.

Ahí fue cuando Tom literalmente tocó fondo y se dio cuenta de que no podía seguir así.

“Me levanté como a las 3 de la mañana porque el bebé estaba llorando, y cuando lo dejé durmiendo fui directo a la nevera a por una cerveza. Fue en ese preciso momento cuando pensé que esto tenía que acabar”.

“Ese no era yo”

“Esta no es mi vida, yo no debería estar haciendo esto”.

Tras vivir esa pesadilla durante varios meses, fueron los momentos como este con su hijo los que devolvieron a Tom a la realidad y empezó a hacer cambios. Dejó por completo las pastillas que tomaba y el alcohol.

Tom practicó la meditación de forma intermitente durante su carrera profesional, pero decidió retomarla más en serio durante su rehabilitación. “Cuando pasaba por una situación muy oscura, por ejemplo levantado a las 4 de la mañana por las anfetaminas, meditaba durante una hora u hora y media en lugar de ir a la tienda a comprar alcohol”. Dice que recuerda haber pensado: “Me voy a sentar aquí y voy a intentar acallar las voces interiores, y así fue, y ahí empezó todo. Empecé a ver que eso funcionaba”.

La meditación es ahora una parte clave de la nueva rutina de Tom. Lo primero que hace al despertarse es meditar, y lo hace con la terapia de luz roja y con cuatro meditaciones clave: “Empleo cuatro métodos diferentes de meditación, que son contar hasta 10 y volver a bajar, la respiración de caja, la visualización del día, la semana o el mes, y la gratitud, que consiste en pensar en cualquier cosa por la que quieras estar agradecido”.

La meditación ha cambiado tanto la vida de Tom que cree que podría ser una parte más de los planes de entrenamiento de rugby y de cualquier otro deporte. “Si la meditación fuese una parte más del día de recuperación, creo que ayudaría a aliviar muchas de esas tensiones y presiones“.

 

Redescubriendo el fitness

Después de una operación de cadera que te deja fuera del deporte profesional para siempre, no es de esperar que alguien se enfrente a una carrera de 10 km, ni siquiera a un triatlón y mucho menos a un ultramaratón. Pero eso es exactamente lo que hizo Tom.

“Los médicos me dijeron que a los 40 años me tendrían que sustituir la cadera por una prótesis, pero yo me dije a mí mismo que no, que no quería que ese fuera mi destino”.

En lugar de eso, cuando un amigo suyo y experto corredor de ultramaratones le propuso acompañarle en su próxima carrera, Tom le respondió: “De acuerdo”.

Tom describe el ultramaratón de la misma forma que nosotros podríamos describir salir a correr después de unos meses de descanso: “no fue tan malo“. No le costó aceptar este nuevo reto mental (esta vez voluntario), ya que se había visto obligado a pasar por muchos otros anteriormente. De hecho, describe el reto físico de la maratón como no demasiado difícil, aunque matiza que “le falló la cadera en el último cuarto de carrera”.

Para Tom, el beneficio de completar estos retos no fue el evento en sí, sino el proceso previo. “Suelo ponerme en situaciones en las que tengo que hacerlo o simplemente me da vergüenza, y si no, lo acabo posponiendo“.

Tiene que comer sano, tiene que estirar y tiene que entrenar de la forma correcta o, de lo contrario y según sus propias palabras, parecerá “un absoluto idiota“. Marcarse este tipo de objetivos a largo plazo es lo que ayuda a Tom a motivarse para vivir mejor y para no caer de nuevo en lo más profundo del abismo.

 

Tom Armstrong

 

“Habla con alguien”

Pese a que Tom tiene una gran capacidad para salir por sí mismo de las situaciones más complicadas, reconoce que no todo el mundo puede hacer lo mismo.

“Creo que el primer paso es hablar con alguien. Yo siempre he sabido salir de mis propios agujeros, pero no todo el mundo tiene esa capacidad de autoayuda. Busca un amigo de confianza o un familiar y cuéntale lo que te pasa”.

Tom salió del círculo vicioso en el que se encontraba, se fijó nuevos objetivos (y los superó) y ahora dirige su propia empresa de entrenamiento personal, tratando la salud y el bienestar de forma integral.

“Ahora ayudo a hombres y mujeres, atletas, profesionales, personas mal diagnosticadas y personas que están cansadas del dolor y de los movimientos restrictivos, a recuperar sus vidas”.

Tom anima a sus clientes a que se fijen objetivos como los que él se fijó como parte de su programa de entrenamiento.

“Me centro en recuperar la fluidez de los movimientos, mejorar la forma física y la composición corporal, además de ofrecer a mis clientes un programa orientado a la consecución de objetivos, como un triatlón, un maratón o incluso una carrera de 5 km”.

 

Conclusión

Cada persona afronta los retos mentales de formas diferentes, y el tratamiento no siempre es el mismo. Tom encontró el equilibrio con la meditación y recuperando la práctica de ejercicio, y aunque los métodos pueden variar de una persona a otra, potenciar el cuerpo suele potenciar la mente. Pero si tienes problemas con tu salud mental, habla con alguien de confianza y busca consejo profesional.

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Nuestros artículos están redactados con fines educativos e informativos, jamás deberán tomarse como una consulta médica. Si fuera necesario, en su lugar visite a su médico o a un profesional antes de comenzar a utilizar suplementos o hacer cambios en su dieta.

Traducido por Rubén Del Toro



Monica Green

Monica Green

Escritora y Experta

Mónica Green nació en el sur de Londres y estudió la carrera de Filosofía en la Universidad de Leeds. Descubrió su pasión por el gimnasio en época de estudios, más concretamente por las pesas, lo que le ayudó a superar los momentos de estrés típicos de los estudiantes. En sus años de carrera escribió en una web bastante popular entre los estudiantes, lo que le ayudó a formarse como escritora tratando temas relacionados con la moda. Estaba encantada de poder combinar su afición por la escritura con su pasión por el gimnasio. En su tiempo libre, a Mónica le gusta mucho cocinar, probar restaurantes nuevos con sus amigos y descubrir nuevas rutas para caminar.