Entrenamiento

Desgarro Muscular | Causas, Tratamientos y Recuperación

Podemos afirmar con rotundidad que el deporte es una forma de vida. Para aquellas personas que lo realizan diariamente es todo un mundo, un eje vertical sobre el cual gira su vida y por tanto debemos tener cuidados y precauciones para poder alargar lo máximo posible nuestra vida como deportistas. Esta precaución puede estar enfocada a evitar posibles problemas como por ejemplo sufrir un desgarro muscular.

La peor forma de dejar de hacer deporte es sin duda por una lesión, no solo por el hecho físico del dolor, sino por el problema psicológico que puede acarrear si es una pasión. Para evitar lesiones, en caso de sufrir una rotura o desgarro muscular debemos mantener una buena alimentación, calentamiento, descanso y entrenamiento.

Causas del Desgarro Muscular

Existen 6 causas principales por las cuales sufriremos un desgarro muscular si no las tenemos en cuenta:

  • Fatiga o falta de descanso muscular: Si realizamos continuas sesiones de entrenamiento sin hacer caso a una programación de cargas o intensidades correctas, correremos un riesgo de fatiga, y con esta la rotura de fibras musculares.
  • Frío o mala condición muscular: El calentamiento es una parte fundamental del ejercicio, si no se realiza por prisa, o se realiza mal por desconocimiento es posible que hagamos un reclutamiento repentino de fibras y por falta de riego sanguíneo haya una rotura.
  • Circulación e hidratación: Es importante el aporte hídrico para los músculos, el agua actúa sobre ellos mejorando sus contracciones, por tanto, una falta de agua en ellos puede ocasionar desde calambres a un desgarro por sobre esfuerzo.
  • Traumatismos: Esta es la causa más común, desde un golpe fortuito en una parte de nuestro cuerpo puede provocar una microrrotura parcial de fibras o una rotura más importante de centímetros. Este es el factor más cotidiano e inevitable en algunas situaciones o deportes.
  • Vida inactiva: El sedentarismo, la vida sin ejercicio termina por atrofiar nuestros músculos, esto quiere decir que ante cualquier esfuerzo inesperado, es muy probable que suframos una rotura o desgarro.
  • Malos hábitos nutricionales: El apartado de la alimentación es clave en el día a día, pues de ello depende toda la recuperación y mantenimiento del organismo. Una dieta con deficiencias en vitaminas y minerales provoca problemas de salud y mantiene la masa muscular en un estado deficiente frente a una dieta rica en proteínas y aminoácidos.

Precisamente de estas carencias y el mal estado de las fibras es posible devenir en una rotura o desgarro.

desgarro muscular

Tratamiento del Desgarro Muscular

El tratamiento de una rotura o desgarro muscular es importante diferenciarla, no supone el mismo tratamiento en los primeros 5 días que a posteriori.

Primeros 5 días

  • Aplicación de frío: Es importante cortar lo antes posible el sangrado interno de las fibras, por ello, con el frío favorecemos la vasoconstricción y por tanto cortamos la hemorragia.
  • Fisioterapia: Con la ayuda de un profesional, realizando masajes drenantes conseguiremos rebajar la inflamación de forma tajante. También es interesante la aplicación de emplastos que favorezcan la circulación de líquidos, en este caso la sangre que sale de los vasos. Muy eficaz la arcilla roja en estos casos, aun así, un profesional nos ayudara con los mas adecuado.

Recuperación > 5 días

Una vez hemos pasado la fase aguda del problema, viene la recuperación, parte fundamental es la atención y no limitarnos a tratar la inflamación al principio y olvidarnos después. La fase de recuperación es clave para evitar que la zona quede debilitada de por vida.

  • Aplicación de calor: Colocando un gel de calor localmente activaremos la circulación de la sangre y por tanto la regeneración de las fibras.
  • Movilización: Es importante realizar movimientos dinámicos en la zona afectada, de forma controlada y con un esfuerzo mínimo, por ejemplo utilizando gomas.
  • Fisioterapia: El masaje sigue siendo pilar fundamental de cualquier recuperación, drenar la zona y promover la circulación es imprescindible.

Recuperación, > 10 días:

Una vez pasada la primera fase de recuperación, comenzamos con ejercicio moderado, contracciones isométricas o contracciones muy suaves y controladas.

También añadiremos sesiones de estiramientos suaves, a poder ser guiadas por un fisioterapeuta.

Más allá de los 20 días podremos realizar ejercicios normalmente, pero con una intensidad moderada, viendo sensaciones y con cargar algo menores, de forma que la zona muscule de nuevo y reciba un estímulo moderado. Por ejemplo, en el caso de un cuádriceps, podríamos hacer un trote suave, sentadilla suave…

Mi recomendación personal es que, si es posible, acudamos un fisio lo antes posible, de esta forma evitaremos que la zona quede dañada para siempre, ya que si la recuperación no se hace correctamente, es muy probable que queden adherencias o cicatrices y acabe por convertirse en una lesión casi permanente por una mala planificación de la fase de recuperación.

Nuestros artículos están redactados con fines educativos e informativos, jamás deberán tomarse como una consulta médica. Si fuera necesario, en su lugar visite a su médico o a un profesional antes de comenzar a utilizar suplementos o hacer cambios en su dieta.

Escrito por Ricardo Amblar



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Escritora y Experta


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